lunes, 20 de enero de 2014

"Teoría del desarrollo capitalista"




 Paul Marlor Sweezy nació en 1910, Nueva York y murió en 2004. Fue un economista norteamericano marxista y fundador de la influyente revista "Monthly Review".

Sweezy era hijo de un importante directivo bancario. Fue discípulo de Schumpeter, con quien trabajó y que le apoyó a finales de los treinta y comienzos de los cuarenta.


Una de las obras más influyentes del autor fue " Teoría del desarrollo capitalista".

A continuación resumo dos de los capitulos más importantes y relevantes de dicho libro.
 


 

CAPÍTULO V:  “LA ACUMULACIÓN Y EL EJÉRCITO DE RESERVA”


Paul Sweezy plantea que el sistema capitalista cambia con el paso del tiempo, pero mantiene las mismas proporciones entre los componentes del sistema debido a la llamada “reproducción simple”, entendiendo como tal el mecanismo que precisamente permite mantener esas  mismas dimensiones entre las diversas partes de dicho sistema capitalista. Para ello es condición necesaria e imprescindible que los capitalistas repongan anualmente el capital gastado o usado y que ambos –capitalistas y obreros- gasten en el consumo tanto la plusvalía  (lo que determina que el trabajo sea una mercancía más,  que además añade a la producción una cantidad superior del valor que debería tener por el precio al que se ha comprado), como los salarios.
La reproducción simple implica el interés del capitalista en ampliar su capital. Realiza esto convirtiendo una parte de su plusvalía en capital adicional. Su capital acrecentando, le permite entonces apropiarse aún de más plusvalía, que a su vez convierte en capital adicional, y así sucesivamente. Este es el proceso conocido como “acumulación del capital”, constituye la fuerza motriz del desarrollo capitalista. Los capitalistas quieren a la vez, acumular y consumir.
La acumulación eleva la demanda de de fuerza de trabajo, necesaria para dar respuesta al aumento de demanda y que no se produzca un desequilibrio entre oferta y demanda a favor de la primera. Así se rompe  la igualdad entre los salarios y el valor de la fuerza del trabajo. En palabras de David Ricardo, economista del siglo XVIII y miembro de la corriente del pensamiento clásico económico: “El trabajo como todas las demás cosas que se compran y se venden, y que pueden aumentar  o disminuir en cantidad, tiene su precio natural y su precio de mercado. El precio natural del trabajo es el precio necesario para que los trabajadores  puedan substituir, mantener su familia y perpetuar su raza”. “El precio natural y el precio de mercado pueden coincidir o no de acuerdo con la oferta y la demanda”. “Si ambos no coinciden se producen movimientos de aumento o disminución de la población”. “El mecanismo para asegurar que los salarios permanezcan más o menos al nivel  de subsistencia, reside en la población”.
El Ejército de reserva, término acuñado por Marx en su crítica a la economía política, está formado por obreros desocupados que, mediante su competencia activa en el mercado de trabajo, ejercen una presión constante y  hacia abajo  en el nivel del salario. Este Ejército se recluta principalmente entre aquellos que han sido sustituidos  por la maquinaria. El principio del Ejército de reserva opera como una población estacionaria y excedentaria como fuerza de trabajo respecto a las necesidades de la acumulación del capital. Este nivel permanente de desempleo presupone una población obrera dependiente de su salario para la supervivencia y sin posibilidades de otros niveles de vida.
En la Teoría de Marx, el sistema productivo  incluye tanto el empleo industrial (Marx, considera que la introducción de maquinaria economizaría el trabajo como una respuesta más o menos directa de los capitalistas a la tendencia ascendente de los salarios), como el ejército de reserva.



CAPÍTULO VIII:  “ LA NATURALEZA DE LAS CRISIS CAPITALISTAS”


Como su propio título indica, en este capítulo Paul Sweezy trata sobre la naturaleza de las crisis capitalistas como fenómenos complejos que surgen a consecuencia de la combinación de varias fuerzas económicas.
Para poder entender las causas de estas crisis es necesario establecer los parámetros económicos  de distinción y comparación existentes en la sociedad tradicional y en la sociedad avanzada, donde la aparición del dinero juega un papel clave.
En la sociedad tradicional, la economía estaba basada en el trueque  donde el intercambio se daba entre mercancías (M-M). Con la aparición del dinero, este intercambio pasa a ser cambio en dos transacciones separadas en el tiempo y en el espacio, la venta y la compra (M-D-M).
Y  es precisamente  Marx  el que plantea que en el capitalismo las crisis son de sobreproducción porque este sistema (M-D-M) no es ininterrumpido, ya que   puede darse el que uno venda pero no compre.
En este sistema capitalista el esquema pasa a ser D-M-D, ya que el capitalista está permanentemente devolviendo su dinero a la circulación. Si este proceso de circulación se ve interrumpido, toda la economía se ve afectada. Si el capitalista ve su tasa de ganancia disminuir y deja de inyectar dinero, se  acumulan mercancías no vendidas y se provoca una sobreproducción.
No es el carácter de la producción la causa de las crisis, ya que cuando la economía se basaba en la producción simple de mercancías, las crisis podían darse, pero eran más bien crisis caracterizadas  por “la escasez” y se daban de forma accidental.
Por eso con el sistema capitalista, lo insólito es que se trata de crisis de sobreproducción.
Para Paul Sweezy la “ley de Say” impidió un estudio serio de las causas de las crisis y la aportación de análisis  que hubieran sido de gran valor. Será de nuevo Marx quien  intentará desmontar dicha ley y abrir una vía para analizar las causas de dichas crisis.
“La ley de los mercados de Say” mantiene que a una venta le sigue invariablemente una compra por igual cantidad. Como hemos expuesto anteriormente, esto suponía el creer que la cadena M-D-M no podía interrumpirse, por lo que no era factible una crisis por sobreproducción.
Paul Swwezy deja claro que lo único que se requiere para que se produzca una crisis es un descenso suficiente en la tasa de ganancia como para que los capitalistas no deseen seguir colocando su capital en alguna industria y prefieran retenerlo en forma de dinero, a la espera de mejores condiciones.
Y el grave problema que existe es que el proceso de la acumulación de capital como objetivo prioritario del capitalista, lleva ineludiblemente consigo una tendencia descendente de la tasa de ganancia. Como es lógico, si esta tendencia no se revierte, la consecuencia  inevitable es la crisis.
En este capítulo se plantea también que es importante distinguir entre dos tipos de crisis, aunque el capitalismo no establezca ninguna diferencia entre las dos. La primera ya ha sido analizada anteriormente, para poder analizar el segundo tipo hay que tener en cuenta que no siempre los mercancías se venden en su valores de equilibrio. Si el precio del mercado cae por debajo del valor, la ganancia también se reduce, produciéndose de nuevo una crisis llamada, esta vez, “de realización”.




No hay recursos para lo que quieren.

Aquí os dejo dos vídeos muy interesantes del porque el futuro mundial de fútbol de 2014 que se va a organizar en Brasil no es un acto necesario para este país.Se estan priorizando la construccion de infraestructuras para este acontecimiento invirtiendo grandes cantidades de recursos a la vez que se intenta tapar con parches temporales los males del pais para hacerlo a la vista del mundo un país modernizado y desarrollado cuando en realidad estos recursos debería ir a la mejora de vida de los ciudadanos garantizadoles una sanidad,eduación...
Juzguen ustedes mismos. Miren, escuchen y aprendan.







domingo, 19 de enero de 2014

Manipulando la información



Comunicación y manipulación: El periódico El País cada día nos muestra su verdadera cara.

Me gustaría empezar este artículo con una cita: "Si no estamos atentos, los medios nos harán odiar al oprimido y amar al opresor".Malcom X

En este mundo del siglo XXI se nos dice que vivimos en una aldea global,  pero debemos preguntarnos si esto tiene sentido cuando tres cuartas partes de la humanidad no tiene acceso a los beneficios que la otra cuarta parte disfruta. Así también se nos dice que vivimos en la sociedad de la información, ¿es posible decir esto cuando tres cuartas partes de la sociedad africana no tiene acceso a electricidad y por tanto a internet?
Los medios de comunicación masiva utilizan la información para preparar al receptor de tal forma que la descodificación del mensaje sea a favor de sus intereses. Insistir en el zapato que una persona de origen kurda le tiró al presidente turco Erdogan lleva a no visualizar el drama del pueblo kurdo. La presentación del pueblo palestino tirando piedras y cohetes artesanales lleva a preparar las condiciones para ser reprimidos, pues no se habla del derecho a la resistencia ante la potencia ocupante, tal como reconoce la carta de Naciones Unidas. Mientras más personas descodifiquen de la misma manera un signo, más fácil será el proceso de persuasión. Así, se resaltaba en titulares que Bin Laden era deleznable, pero se ocultaba que durante años trabajó para la CIA. En los medios de comunicación hay expertos ideológicos que son quienes manipulan la información: deciden qué espacio dar a una noticia, qué es noticia y qué no, cómo titularla, qué fotografía debe acompañarla, en qué página situarla y por cuánto tiempo, es decir, cómo situar el producto comunicativo de acuerdo a los intereses ideológicos y económicos del medio. Así, muchos trabajadores de los medios de comunicación cumplen su papel, bien por convicción o por supervivencia. Quien incumpla esa dinámica sufrirá la rescisión de su contrato.
Son estos mismos medios los que en el Estado español presume de defender la democracia, una democracia que permitió que Díaz Ferrán siguiera al frente de la CEOE mientras cerraba sus empresas y dejaba a miles de trabajadores en la calle y usuarios perjudicados, una democracia que oculta algunas de las actividades de los miembros de la monarquía o que ataca despiadadamente a personas u organizaciones sociales cuando confrontan con sus intereses, como ocurre estos días con las manifestaciones en Madrid bajo la consigna “rodear el Congreso de Diputados” o con las manifestaciones promovidas por el 15M en Barcelona en 2011 para presionar a los diputados del parlamento catalán. Siempre se trata la noticia a favor de los poderosos: ¿Dónde están los perjudicados por estos señores o instituciones?. El tratamiento de los medios  presenta la noticia como un ataque a la democracia, una democracia que ellos secuestran y presentan con un perfil de ser la única posible donde las organizaciones sociales y personas que cuestionan hechos concretos son presentados como “radicales y antisistema”. La mayoría de los medios de comunicación se rigen por este modelo: la necesidad de impedir que las reglas que rigen el presente sean comprendidas en su cabalidad para que a través de la reflexión sobre el pasado poder actuar cara al futuro. Para nuestra desgracia estamos viviendo en una época donde las palabras son desvirtuadas y desnaturalizadas. Hoy en día, los perdedores somos los que no acatamos esas reglas del establishment. No es de extrañar que así actúen, pues los medios de comunicación realmente son empresas de comunicación que se deben a sus grandes accionistas, que a su vez son las grandes corporaciones y grupos financieros que como tal sólo les preocupa obtener el mayor beneficio en el menor tiempo posible y al menor coste. Sin sus préstamos y/o anuncios publicitarios hoy los medios no podrían existir.
Así el objetivo para muchos medios no es informar sino manipular, tal como ocurre con otros objetos que se mueven en el mercado. Muchos objetos se parecen, el objeto se vuelve invisible y lo que importa es la marca, de ahí la venta de su imagen que impacta en nuestra psique y hace que comparemos un producto no por lo que es sino por lo que parece. De este modo muchos medios no pretenden informar sino distraer. 
Después de una larga jornada de trabajo uno vuelve a casa y no quiere preocupaciones o cuestiones que le lleven a indagar en los porqués de las cosas, uno quiere evadirse y para ello se consume sin reflexionar como una píldora que relaja. Pero esa píldora emite mensajes que predisponen nuestra forma de actuar y pensar. La comunicación tiene como fin influir y/o manipular y eso la convierte en un arma poderosa. Siempre pretende persuadir al receptor para que acepte la visión de las cosas que ella propaga. ¿Por qué se atacó a Hugo Chávez como antidemócrata pese a ser presidente gracias a unas elecciones supervisadas y avaladas por la comunidad internacional y en cambio se presentó como demócrata al cuestionado presidente Porfirio Lobo que llegó a su cargo después de un golpe de estado en Honduras?.


Ante estas situaciones los medios de comunicación nos tratan como receptores pasivos y nosotros actuamos como tales: en general no contrastamos la información, somos informados por un solo medio y reproducimos lo que en él se nos dice. No vamos a las fuentes. Así creemos que tenemos opinión propia y que de acuerdo a ella actuamos y en muchos casos lo que en realidad ocurre es que lo que pensamos, decimos, decidimos y optamos viene marcado por la agenda de los medios.
Dentro de los medios de comunicación la televisión se ha convertido en el medio más influyente. La imagen lo invade todo y pareciera que lo que no sale en televisión no existe. Los espectadores se han vuelto más vulnerables a las emociones que a los argumentos. La televisión se convierte en actor político. De ahí el gran poder político que han acumulado la cadena FOX en EE.UU, Televisa en México o la Red Globo en Brasil.
La televisión unifica simbólicamente a la sociedad: su programación suministra información y condiciona la vida cotidiana de la gente al establecer pautas de conducta a seguir.
No es preciso ser especialmente perspicaz para reconocer el enorme poder que tienen  los medios de comunicación. En su conjunto  eligen lo que es noticia y lo que no. Eliminan situaciones de la vida real a su conveniencia o resaltan otras que son intrascendentes. Imponen la Agenda Pública: Lo que la clase política y la gente común discute. En sus manos está encumbrar o derrumbar personas, impulsar nuevas ideas o desechar proyectos. Sus palabras se constituyen en las únicas que tienen derecho a participar en el debate público. Y sólo es actual aquello que se puede dominar desde el punto de vista del cómo se muestra de principio a fin. Todo aquello que está sujeto a dudas, a preguntas, a posibles interpretaciones no es actualidad. De ahí su responsabilidad y su enorme poder. Porque: ¿Son los medios y los periodistas independientes o responden a grupos económicos? ¿Se atrevería un periodista a criticar a una multinacional que le aporta al medio mucho dinero en publicidad y que debido a ello podría retirarla?. Charles Prestwich Scott editor de The Guardian afirmó: “la primera obligación de un periódico es evitar la tentación de creerse con el monopolio de la verdad”.  
El lector que abre un periódico, sintoniza un programa de radio o conecta con un canal de televisión ha optado consciente o inconscientemente por confiar en un determinado “mediador” para que le transmita la información. Uno de los grandes mitos de nuestro tiempo es el que afirma que vivimos en la sociedad de la información, disfrazando el hecho de que lo que se transmite a la sociedad se basa en gran medida en la ocultación de una parte sustancial de ésta.
En este contexto de los medios de comunicación se mueve como pez en el agua el diario puntero de la prensa española “El País” que se autoproclama “El periódico global en español”. Muchas personas  cada vez estamos más cansados de su prepotencia, desinformación y manipulación. Casi todo lo que he señalado hasta ahora se le podría aplicar a este diario que salió a la luz el 4 de mayo de 1976 de la mano de la familia Polanco, seis meses después de la muerte del dictador Francisco Franco y al principio de la transición española. Rápidamente se supo situar como el periódico estatal de las clases medias y se consolidó en la época de los 80 con el apoyo a los sucesivos gobiernos de Felipe González del que recibió múltiples favores que le ayudaron a situarse  como el periódico no deportivo de mayor difusión en el Estado español. Este periódico pertenece al grupo PRISA, dueño de multitud de medios de comunicación tanto en el Estado español como en América Latina (AS, Rolling Stone, Cadena Ser, etc), así como de la editorial Santillana. Su actual presidente ejecutivo es Juan Luis Cebrián, el Consejero Delegado es Fernando Abril Martorell y su presidente honorario Ignacio Polanco.
En los últimos años el grupo PRISA ha entrado en una crisis profunda y  esta situación llevó a que en los últimos años entrarán como accionistas el Holding norteamericano Liberty Acquistion, los bancos HSBC, Grupo Santander y la CAIXA y la multinacional Telefónica. En medio de esta situación Cebrián llevó a cabo  más de 200 despidos en 2012 que se sumarían a los 2500 despidos del año anterior.
A lo largo de estos últimos años El PAIS ha ido girando más a lo que ellos llaman “centro político” que intentaría sumar parte del programa del PSOE y del PP dándole espacios relevantes a personas significativas del Partido Socialista y a personas situadas ideológicamente a la derecha como Vargas Llosa o Bernard Henry Lévy.  
Es conocida la línea editorial de ataque constante al expresidente Rodríguez Zapatero, sus ataques al diario Público hasta contribuir a su cierre, su defensa de la monarquía y su sostén a la política estadounidense e israelí en el mundo árabe.
Podemos citar como ejemplo el beneplácito mostrado al ataque militar a Libia y el apoyo a la oposición pronorteamericana de Siria a la par que silencia la invasión de tropas de Arabia Saudí en Bahrein o pretende mantenerse equidistante en los conflictos que mantiene Marruecos con el Pueblo Saharaui o en la ocupación de Palestina por Israel.
Así mismo son constantes los ataques a los gobiernos del ALBA a los que acusa de todos los males que acontecen en América Latina, al gobierno cubano y a las políticas de Néstor y Cristina Kirchner. En este último caso el ataque se concretó en el apoyo del gobierno argentino al retorno de  la mayoría de las acciones de Repsol-YPF a propiedad argentina, situación que fue reseñada en el diario con una información aparecida el 17 de abril de 2012 como “operación de acoso y derribo contra Repsol-YPF” o el intento democratizador del espacio de los medios de comunicación  a través de la nueva ley de servicios de comunicación. Así en un artículo del 26 de agosto de 2010 se dice: “La prensa argentina, en el punto de mira” y a continuación se resalta el siguiente párrafo “Nunca como en estos días el Kirchnerismo argentino se pareció tanto al chavismo venezolano”. En este caso El País oculta los intereses del Grupo PRISA al lado de su aliado estratégico el grupo argentino CLARÍN.
Uno de los grandes hitos que fijó este periódico en su deriva fue el editorial del 10 de octubre de 2007 que tituló “Caudillo Guevara”. En él se hace un ataque furibundo a la figura de un personaje que por sus escritos y su práctica es muy relevante para todas aquellas personas que desde hace 50 años y a lo largo de todo el mundo, aspiran a construir un mundo más justo y progresista. Como escribió Fernández Buey, al director de El País al día siguiente, “esta editorial constituye un insulto a la inteligencia y a la sensibilidad”.
Pero donde realmente El PAÍS ha desarrollado una línea sistemática de confrontación, desinformación e injerencia política descarada es en el caso de Venezuela desde que asumió la Presidencia Hugo Chávez, gracias a una ola de popularidad que cambió el clásico sistema bipartidista que había gobernado el país desde 1958 y que había secuestrado la política con una alternancia entre los partidos Acción Democrática, de corte socialdemócrata y COPEI, de corte socialcristiano.
El ataque al Presidente Hugo Chávez  tuvo su punto álgido cuando este periódico asumiendo posiciones golpistas se convirtió en  vocero de sus proclamas en el Estado español y así en su editorial del 13 de abril de 2002, bajo el título “Golpe a un Caudillo” dice textualmente:“Sólo un golpe de estado ha conseguido echar a Hugo Chávez del poder en Venezuela. La situación había adquirido tal grado de deterioro que este caudillo errático ha recibido un empujón”. Posteriormente pide que Chávez “rinda cuenta de sus desmanes autoritarios y corruptos ante los tribunales”.
En esta dinámica de desinformación y medias verdades  Este periódico  dedica una página entera del día 17 de enero a la situación en Egipto donde resalta que “medios oficiales cifran en un 97% las síes en el referéndum constitucional”, por cierto, convocado por un gobierno prooccidental resultante de un golpe de estado. Pero lo que oculta este periódico es que a pesar de la represión sólo votó un 27,7% de la población. ¿Consideraría este periódico un referéndum válido si esta cifra de abstención se diera en Venezuela o Argentina.



jueves, 16 de enero de 2014

Transición española



La transición española: el pasado se convierte en presente.


El pasado jueves, 9 de enero, a las 19:00h tuvo lugar en el local de la Agrupación de Izquierda Unida de Hortaleza una conferencia sobre la actualidad de la transición española a cargo de Jaime Pastor, profesor de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. 


Las 40 personas asistentes pudimos escuchar cómo los temas centrales que formaron parte de la transición española están hoy vigentes a través de los movimientos sociales como el 15M, las mareas ciudadanas y las reivindicaciones ciudadanas en general. Así el modelo de Estado a través de las reivindicaciones nacionales de Euskadi o Cataluña, Monarquía o República, las reivindicaciones sindicales, la Memoria Histórica y los modelos de participación ciudadana, entre otros, son actualidad.
Jaime Pastor nos recordó cómo Franco muere el 20/11/1975, habiendo  traspasado la jefatura del Estado al que hoy es el Rey Juan Carlos y se nombró jefe de gobierno al Almirante Carrero Blanco para dar continuidad al régimen. Cuando este es asesinado por ETA, es nombrado Arias Navarro y posteriormente  Adolfo  Suárez. 




Adolfo Suárez llega a un pacto con el PSOE que pretendía  aislar al PCE y hacer desaparecer a las fuerzas de corte troskista (Liga Comunista Revolucionaria) o maoísta (Organización Revolucionaria de Trabajadores, Partido del Trabajo, etc).
Debemos recordar que el PSOE desembarca en España con dinero alemán y el apoyo de todas las embajadas (EE.UU) para hacer de España un país “democrático” y desmantelar el tejido social (heredero de la República) que pretendía hacer la Revolución. La dirigencia del PCE, con el asombro de muchos de sus militantes, pacta con el régimen y con el PSOE y se  instaura la llamada PAZ SOCIAL CONTROLADA: se neutraliza al movimiento sindical y social y ya no se habla de ruptura con la dictadura, sino de reforma del régimen y se inicia lo que se conoce como la transición española que posteriormente es vendida como un modelo para el mundo y que llega hasta 1982 con el triunfo electoral del Partido Socialista.
En este período  podemos resumir como puntos esenciales los siguientes:
  1. Se fortalece el término concertación entre oposición y régimen que se materializa en los Pactos de la Moncloa, iniciándose la llamada "Paz Social" con los acuerdos entre Gobierno,  patronal,  sindicatos mayoritarios CC.OO y UGT y  partidos políticos PSOE, PCE, CIU, PNV y AP (hoy Partido Popular) y  la firma de la  Constitución de 1978 que consolida la democracia representativa y el modelo capitalista.
  2. Se apoya la Monarquía y se invisibiliza el apoyo a la República. 
  3. El Reformismo copta a muchos dirigentes sociales.
  4. Se neutraliza y vacía el movimiento social a través de las políticas de subvenciones.
  5. Se instaura la cultura del "pelotazo" y la cultura individualista.
  6. La política exterior se alinea con la política de EE.UU.
  7. Se legalizan los partidos y sindicatos que acepten la nueva realidad y se criminaliza o se imposibilita la continuidad del resto. 
  8. Se produce la Ley de Amnistía del 15/10/1977 que por una parte posibilita la salida de los presos políticos pero por otra certifica la impunidad del régimen franquista.
  9. Se proclama la alternancia política (PP-PSOE) como el camino a seguir en política.
  10. Continúa el enfrentamiento armado entre ETA y el Estado.
En la transición los movimientos sociales discuten, entre otros temas, sobre:
  1. ¿Qué tipo de política se quiere  hacer?Reformista o anticapitalista
  2. ¿Cómo construir la unidad? Somos diferentes en análisis y práctica política, pero somos expresiones del pueblo. ¿Somos capaces de construir un proyecto político y social común pero diverso y que perdure en el tiempo?
  3. ¿Somos capaces de visualizar el mediano plazo?
  4. ¿Podemos retirar a nuestros dirigentes que están en los movimientos sociales para que ocupen un cargo institucional? ¿Tenemos cuadros de recambio?
  5. Si hasta ahora la mayor parte de organizaciones sociales fueron instrumentos de transmisión de los partidos políticos ¿Cómo construir la autonomía del movimiento social?
  6. ¿Cómo construir mecanismos de control sobre nuestros dirigentes políticos para que sirvan al pueblo y no se sirvan de él para perpetuarse en la política?
  7. ¿Las reivindicaciones de las mujeres son parte del programa de cambio para la toma del poder político o se postergan para después de obtenerlo?
  8. ¿Cuál será la articulación territorial de España? ¿ Comunidades Autónomas, Estado Federal o Estado Confederal?
 Al final de la exposición de Jaime Pastor hubo un interesante coloquio entre las personas presentes que puso de manifiesto que la transición española no pudo tapar gran parte de los problemas reales del país que hoy han vuelto a visibilizarse y así romper la amnesia que se construyó durante estos más de 30 años.
Como decía el juez sudafricano, Richard Goldstone, quien en 1991 firmó el Informe sobre violencia en su país: “Cada país tiene que enfrentar su propia historia y tiene que decidir qué tipo de justicia quiere, pero sería un error terrible para la convivencia futura tratar de enterrar y olvidar la historia”.